Capítulo 77: Cadenas rotas.
—No soy tan idiota para enamorarme —soltó fríamente ese Alfa.
El corazón de Adalet se detuvo. La presión en su pecho se intensificó, y una mezcla de rabia y tristeza la invadió.
Sabía que no debería importarle lo que Zefor dijera, pero sus palabras la atravesaron como una flecha.
Sin pensarlo, se dio la vuelta y comenzó a alejarse rápidamente hacia las ruinas, sintiendo que el aire se le escapaba de los pulmones.
Ese macho la olfateó, de inmediato volviendo a ver en su dirección.
—¡Luna!