Capítulo 23: Un "obsequio" para Luna.
Al abrir el cofre, una luz tenue y rojiza, emergió del interior, iluminando su rostro con un brillo inquietante.
¡Adalet se quedó inmóvil, sus ojos fijos en el cofre!
La curiosidad y el temor se mezclaron en su pecho mientras él la miraba fríamente.
—Este fue un viejo obsequio de mi madre —dijo Zefor, su voz resonando en la elegante oficina—. Nunca pensé que llegaría a utilizarlo, mucho menos en mi Luna.
Adalet frunció el ceño, sintiendo que un escalofrío le recorría el cuerpo. La forma e