>>> Adalet:
El bosque se volvía cada vez más silencioso. Estaba desnuda entre los brazos de Zefor, con la espalda pegada al tronco áspero del árbol, sintiendo su cuerpo cálido y fuerte envolviéndome por completo.
Mis piernas temblaban, mis mejillas ardían, y mi pecho subía y bajaba… Todo mi cuerpo lo pedía, no era suficiente, quería más… Mi Alfa me sostenía con una mano firme en la cadera y la otra entre mis piernas, acariciándome con una precisión que me arrancaba suspiros entrecortados