Capítulo 125: Te elijo a ti, Alfa.
«¡Solo digámoslo! ¡Lo amamos!», rugía Lala, en su interior.
«No… Después sabrá que nos tiene en su control y podrá manipularnos…», le respondió internamente a su loba.
Ante las palabras de su Luna, él inclinó su cabeza, viéndole el rostro colorado.
—¿Solo eso? —soltó él una media sonrisita—. Me gusta que te hayas dejado llevar, Luna. Fue "casi" como si me amaras, tanto como yo a ti.
¡La hembra se quedó congelada ante las palabras del Alfa!, trató de levantarse de la cama, pero fue inút