Capítulo 113: Emoción por el bebé.
Una cabaña de madera y piedra, se alzaba en las cercanías del prado esa noche, bajo una tormenta feroz que caía en el territorio de Garra Dorada.
Sin embargo, en el interior, el ambiente era cálido y acogedor. La fogata ardía, y sus llamas proyectaban sombras en las paredes de madera. Mientras que los gemelos, Draven y Alaric, exploraban cada rincón de la cabaña, llenos de emoción e inocencia.
—¡Mira lo que encontré, papito! —gritó Draven, sosteniendo una pequeña piedra brillante que había e