Capítulo 40: Profecía.
Un auto se estacionaba frente a la casa de Benazir Smith. Asomándose por la ventana, la loba de cabellos castaños, frunció el entrecejo al mirar quien era quien bajaba de aquel vehículo. Tomando su arma bañada en acónito, abrió la puerta para mirar a su antiguo macho destinado: Lowell Kingsley. Levantando aquella navaja de plata consagrada ante el lobo, lo miró directamente a los ojos.
—¿Qué haces tu aquí? Creí que un rechazo sería más que suficiente. — dijo la loba de bonitos ojos verdes.
—Tra