Capítulo 41: Negando su instinto.
En el pent-house de Artem, Benazir entraba a la elegante sala de aquel sitio. Artem Kingsley, la esperaba de pie, mirando hacia la ciudad desde los ventanales.
—¿Me mandó llamar? Alfa Artem. — cuestionó Benazir.
Mirando de soslayo, Artem observó a la loba de cabellos castaños, que yacía junto a un hombre humano común y corriente, el mismo por el que Benazir había abandonado la manada y a Lowell.
—Si, Benazir. Necesito tu ayuda para confirmar algo que sospecho…necesito tu ayuda para saber si por