Capítulo 25: El odio oculto.
—Perdóname, Génesis…debes irte…te doy, tu libertad. — Artem le susurró al oído, y entonces, el Alfa la arrojó lejos de él.
Génesis no comprendió, y notando la dolorosa mirada que Artem Kingsley, sintió como algo dentro de ella, se removió. Sin decir palabra alguna, la loba blanca corrió hacia el bosque, sin comprender porque razón Artem la había liberado.
Mirandola marcharse, Artem soltó un dolorido aullido a la luna…había liberado a su única.
Los bosques, durante la noche, eran engañosos. No s