Capítulo 16: Un obsequio.
La luz de la luna llena brillaba en lo alto, el viento soplaba fuerte, casi como si presagiara una tormenta. Los aullidos de los lobos se escuchaban en la lejanía de los bosques, dejándole saber que se hallaba lejos de la ciudad…de cualquier poblado humano.
— ¿En dónde estoy? — cuestionó Génesis notando aquella espesa niebla que la rodeaba.
— Estás frente a mi…mi única Luna, y quien será quien devuelva a lo nuestro la vieja gloria. — dijo en un susurro una extraña y cavernosa vos masculina.
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