Capítulo 133: El traidor.
En la vieja mansión entre las montañas, la nieve caía repentina e intensa, sumiéndolo todo en un anticipado invierno para el que no estaban aun preparados. Los lobos cargaban a cuestas cuanta madera en buen estado habían logrado encontrar en los bosques ya cubiertos de nieve y humedad, y las mujeres preparaban sopas calientes en las cocinas para sus hombres y sus hijos. Devlyn Kingsley observaba con indiferencia el sufrimiento de la manada London, escuchando como algunos se atrevían a maldecirl