Capítulo 82. Un hechizo maligno
Horas antes…
Selene duerme profundo mientras Connor la observa de cerca. Sorem ronronea en su pecho y por más de que le insisten a que vuelva a su propia habitación, él no lo hace. Incluso Uriel intentó persuadirlo en más de una ocasión, pero sin éxito.
—También necesita atención, alfa. Esas heridas no se ven nada bien —dice el doctor Moreira acercándose para verificar los signos vitales de Selene—. La luna está estable y dormida, no es necesario que permanezca a su lado todo el tiempo.
Connor n