Capítulo 17. Buen comienzo
Una ola de confusión invade a Saya al sentir las patas delanteras de Sorem envolverla mientras ruedan juntos hacia el centro del salón hasta que quedan uno encima del otro. Selene sacude la cabeza y frunce el ceño, mirando a través de los ojos de su loba a quien le impidió llegar a esa estúpida. Un lobo enorme, con un pelaje naranja amarronado, orejas blancas y ojos verdes, la tiene sujeta totalmente en el suelo con su nariz rozando levemente la de Saya. Su aliento cálido se mezcla con el de su