continuando el capitulo anterior...
Abro mis ojos y observo la silueta de un hombre sobre mi cuerpo.
¡Hee-Yow! - Grito con toda mi fuerza.
La silueta se movió tan rápida como el viento, o eso creo, la cuestión es que cuando enciendo la luz de la lámpara, la habitación está vacía, solo veo el movimiento de las cortinas por el viento.
- ¿Qué pasa hija? - Entra mi madre pálida del susto, usando un camisón casi transparente, de lo desgatado que está.
-Creo que tuve una pesadilla- En eso entran las