Sacando los pervertidos pensamientos que me vinieron a la mente con este hermoso hombre, me apresuró para ayudar a las Tías a servir.
Puedo notar cierta guerra de miradas que tiene mi madre con la mano derecha del señor Rentblod. Mientras termina de poner la mesa. El tipo no le quitaba la mirada de encima.
- ¡Serene! Ven aquí- Ma me llama a sentarme a su lado. Notó que esta algo sobreprotectora.
- ¡Serene! - La tía Adira me entrega una bol con ensalada- Colócalo del lado de tu madre.
- «Esa m