¡Cielos! Siento que mis mejillas están por incendiarse, porque siento tanta vergüenza, no es la primera vez que mi madre me regaña en público como si no conociera a mi madre, debo aprender a no ser tan imprudente. Ella tiene razón.
¡Snuf!
Dejo escapar el aire acumulado en los pulmones me doy cuenta de que había caminado unos pasos dentro del bosque, mi mano la tengo recostada sobre un árbol áspero y fuerte miro hacia arriba la luz se filtra por los pequeños agujeros de las ramas, es extraño que