23. La verdad
—Adelante, siéntate hija.
—No soy tu hija. Simplemente muestra tu verdadera cara.
—No voy a permitirte que me hables así Veronica.
—Tú no tienes que permitirlo, yo simplemente lo hago.
—Tienes mi mismo carácter, pero bueno dudo que estés aquí para enfrentarme. Quieres tener respuestas y soy la única que te las puede dar.
Ella se sienta a mi lado en la cama de mis padres y comienza a acariciar mi cabello como lo hacía mi madre.
—Primero que todo necesito que te unas a mí, hija. Porque si no tend