Hijo de la Luna 11° Los errores se pagan... con sangre
En pocos segundos, el dolor y el peso de mi cuerpo son lo único que noto. Hasta respirar se torna dificultoso. Como puedo, hago fuerza para mantenerme entero y no dejar que, lo que sea que acaba de entrar en mi torrente sanguíneo, me haga caer, porque si ocurre, no puedo asegurar que al despertar sea algo positivo la situación en la que me encuentre. Al contrario, casi puedo jurar que será una auténtica tortura.
Sin embargo, hay algo que me preocupa más, y es el hecho de que Raikus está complet