Entro en la cocina, aún con la mente en lo que vi estando en la bañera, o bueno, en lo que también no vi, porque esa voz llamándome no me la imaginé, yo lo sé, la escuché perfectamente, y me sorprende no ver a nadie. Son cerca de las diez de la noche y no veo siquiera un movimiento aquí, como si ninguna persona hubiera pasado por éste sitio en horas, lo cual es extraño porque por lo que se esperaría de tipos tan grandes como lo son Tayler y Liam, uno esperaría que comieran casi literalmente com