Radolf era un perro rabioso corriendo por el bosque, babeaba una espesa espuma blanca de su hocico, su único pensamiento era tener delante de él a Lyon, despedazarlo con sus dientes, garras, ya no iba a permitir que le volviera a quitar a Aysel que era suya, ya la había marcado.
En el momento que Tristán le dijo que el grupo de lobos estaban listos para salió con ellos, eso fue a media tarde, casi era madrugada y el seguía corriendo por el bosque siguiendo el rastro de Lyon y Aysel.
Cuando Ber