Víktor:
—Me ha sorprendido tu llamada, querido. ¿Ocurre algo?
—Sí, madre. Es que no tengo idea de qué regalarle a Rose por su cumpleaños, y pensé que podrías ayudarme.
—¡Oh! Creí que por como me había comportado con ella no querrías…En fin…. ¿Qué cosas le gustan?
—Las rosas rojas.
—Hmm. Regálale una docena de ella, entonces.
—¿Y qué más?- insisto.
—No lo sé, cariño. Realmente no conozco tanto a la chica como para darte un buen consejo.
—Comprendo. ¿Qué crees de bombones? ¿ O algu