24. Cometido
No iba a ponerme algo extravagante solo para darle el gusto. Le pedí a Lena que buscara algo sencillo, nada llamativo, pero que aún reflejara mi estilo.
Frente al espejo, el vestido que terminaba cubriendo mi cuerpo era color burdeos, con un corte suelto y diseño halter que dejaba los hombros al descubierto, cayendo justo por debajo de las rodillas. No tenía más opción. Todo lo que colgaba en mi clóset había pertenecido a Jessica o alguna otra mujer que Rainer había tenido antes. No se molestab