Punto de vista de Ryan
Luego de que Colin se durmió, después de nadar como loquito, emocionado y feliz, Blake lo llevó a su habitación. Eran casi las ocho de la noche, y llegó la hora de plantarnos cara.
Yo lo sabía y, al verlo bajar las escaleras con una cara muy seria, supe que él también.
Entonces, se sentó frente a mí en uno de los sillones, y resopló.
—Creo que es momento de hablar —murmuró.
—Eso me parece… Colin dormirá por un buen rato.
—Probablemente se despierte para desayunar mañana.