23° Recuerdos.
Oliver abrió la puerta de su casa, el pecho le dolía como si le hubieran clavado una puñalada y el cuchillo estuviera ahí aún.
Estaba harto de tener que asumir la responsabilidad de lo que había pasado con Lia anteriormente, sabía que había hecho mal, que humillarla, meter mujeres en su cama y en su casa y hacerla quedar como una tonta varias veces estaba mal, pero, ¿Por qué ella no era capaz de enfrentar su responsabilidad?
El día que se casaron ante el juez ella llegó con unos pantalones oscu