La bella mafiosa se había quedado sin palabras, ya no se movía, no peleaba, su mirada se puso cristalina, pero la trató de ocultar del mafioso, ella había llorado ya demasiado, su corazón estaba muy triste hasta que llegó Egon y con su sonrisa y su caballerosidad la hizo sonreir de nuevo
— ¿Por qué has venido a decirme sobre eso? No es algo que a mí me importe saber, tus asuntos con esa mujer no son de mi incumbencia
— Úrsula, todo esté tiempo he tratado de contactarte, no contestaste mis