Un mafioso cabreado grita peligro.
El pequeño mellizo seguía hablando solo, no se le entendía todo pero lo que si se podía entender es que preguntaba por su papá.
vestido en un pijama de león con orejas y cola, el bello mellizo parecía un muñeco. Pero uno diabólico que no tenía botón de apagado.
— Doménico, papá está en una cena de empresarios, él volverá tarde está noche, no lo puedes esperar porque eres chiquito. — Adriana trataba de persuadir al niño para que durmiera, Pero no estaba teniendo exito.
En la mansión Blac