Si no es un hombre de valor, no lo tomarás en serio.
El mafioso Deeguel Rodríguez salió a hacer una llamada. Cuando volvió al despacho los tres jóvenes mafiosos seguían viendo los gemelos.
— Pero que suertudo eres, a mí todavía no ha habido quien me haga este tipo de regalos, se nota lo mucho que le interesas. — Degél comentaba con Oliver y Emill.
— Vamos... Son solo unos gemelos, tampoco es como que sea un costoso Rolex o un coche de edición limitada. Tampoco no es un gran esfuerzo.
— Vaya que eres muy exigente papá. Seguro que tú en tus añ