La felicidad de los abuelos.
El médico hacia lo suyo mientras que los padres esperaban escuchar llorar a su segundo bebé, no sabían todavía que serían, así que el sexo de su pequeño no lo sabían aún.
Diane aunque no sentía dolor podía sentir leves movimientos, hasta que se escuchó llorar de nuevo a una criatura.
— ¡Ya ha nacido, es otro varoncito, más este bebé es muy diferente, aunque muy bello también, conozcánlo señores Ferreira, solo lo podrán tener unos momentos con ustedes, el doctor también debe revisarlo! —