Adriana, apretó los puños, ella nunca se atrevería a dejar que esa bestia se llevará a sus hijos, tuvo que tomar una decisión muy difícil.
— Dr. Marshall, firme el alta, me iré con mi esposo a casa...
El doctor trató de convencer a Adriana de no marcharse con el CEO, no, no importaba que fuera su esposo.
— Adriana, no vayas con él, no creo que sea un buen hombre si tuviste que esconder tu embarazo de él — pero ella no lo escuchó.
— Estoy de acuerdo con él médico, no creo que sea buena idea que