Admitir lo que mi madre mencionaba delante de los padres de Dayana, me hacía temer por mi vida. La madre está más loca que la hija y eso me preocupaba seriamente, creo que debo de pensar seriamente lo que hago cuando estoy cerca de ella.
Era claro que la más afectada en todo esto era Dayana, que con la mirada quería asesinarme mientras mi padre y el suyo disfrutaban verme en aquella encrucijada. Sin duda este momento no lo olvidaría, y les guardaría unas cuantas a este par para cuando necesitar