Capítulo 32: Todo pagado.
A duras penas logre dormir unas cuatro horas, por más que trate de hacer más tiempo en la cama me fue imposible conciliar el sueño. Tome mis cosas para darme un buen baño antes de ponerme a trabajar un poco, y de regresar al hospital para ver como amanecieron Yen y los niños.
Se siente raro utilizar esa palabra pero ya era padre de dos pequeños de los cuales no conozco ni el rostro, pero que sin duda alguna hoy los podre observar aunque sea de lejos.
Si alguna vez tuve dudas de que fueran míos,