Mundo ficciónIniciar sesiónAitana sonrío mientras conducía hacia su casa, pero cómo no hacerlo después de aquella sesión de sexo desenfrenado. Amaba a su esposo, amaba Carlo con todo su corazón y cada día que había pasado con él en el último año había sido sencillamente perfecto.
Sin embargo, el regreso a casa no fue precisamente lo que había esperado. Los niños habían tenido una noche incre&iac







