Brahim estaba más pendiente de los retrovisores del auto que de la carretera. Esa misteriosa figura detrás del árbol lo puso en alerta. En su posición, podía tratarse desde policías hasta enemigos de otras mafias, lo que fuere era malo.
-Respóndeme: ¿Por qué estabas en esa plaza? -Le preguntó Brahim a Bethany, con muchísima seriedad.
-¿Qué más dará? -Fue la insípida respuesta que lo hizo enfurecer. Golpeó el tablero del auto con una mano, robándose toda la atención de su acompañante.
-¡Maldició