Mundo ficciónIniciar sesiónBrahim se subió sobre Karla que estaba acostada de espalda en la cama, vistiendo en ropa interior mientras que él tenía sus abdominales al aire libre. La besaba con ferocidad y sus manos exploraban las profundidades de su cuerpo. Sin embargo, había un problemita, Brahim no conseguía encender su libido. La razón: no era la mujer que deseaba en su cama. Karla era hermosa y una experta de los placeres lujuriosos, aun así se hacía insuficiente para el mafioso, y es que le faltaba el toque de lo p







