Bethany acompañaba a sus padres en el aeropuerto en lo que su vuelo se anunciaba listo para ser abordado. Les había insistido demasiado para que alargaran su estadía por un tiempo más en Italia, sintiéndose aún desconocida en su vida. Las responsabilidades laborales fueron sus mejores pretextos. Ninguno de los dos habían salido de Estados Unidos por mucho tiempo, y el idioma lo dominaban fatal.
Su hija les relató, con cierto alivio contenido, lo que hasta ahora Ciro se había animado a decirle d