320. Mi paz
Leonardo
Salí del cuarto de Magnus con la cabeza hirviendo. Sus palabras me martillaban la mente como una orden directa.
"No, Leo. Ella necesita saber que estás ahí. Incluso cuando dice que no quiere."
Tenía razón.
Había perdido el control, había dejado que la rabia me dominara. ¿Y lo peor de todo? La lastimé.
A la mujer que más amo en este mundo. La madre de mis hijos. La mujer que hizo que mi corazón volviera a latir después de años de frialdad y desconfianza.
Y ahora estaba sola, probablemen