277. No era lo que esperaba
Leonardo
La tensión en el aire era asfixiante. Mi mirada estaba clavada en Martina, intentando descifrar cada palabra no dicha, cada gesto mínimo, cada maldita intención oculta.
Quería creer que todo aquello no era más que otro de sus juegos, su manera enferma de intentar mantenerme bajo control. Pero una voz persistente, al fondo de mi mente, gritaba que había cometido un error.
¿Y si me había atraído hasta allí solo para alejarme de mi familia?
Un escalofrío me recorrió la espalda mientras mi