Sentí unas manos rodeando la parte superior de mis brazos y un grito ahogado salió de mi garganta.
El miedo era algo poderoso. Nunca antes lo había experimentado en su máxima expresión. El miedo paraliza la mente y nubla los sentidos. El miedo saca a relucir nuestras tendencias más salvajes, obligando a todo lo que nos hace humanos a salir de nuestras mentes en un intento de escapar, de sobrevivir.
No miré a los ojos a la persona que me agarró, ni quise hacerlo. Un grito ahogado atravesó mi ga