«¿Una alarma?».
¡Rayos!
Me incorporo azorada buscando de donde viene el ruido y luego me encojo porque me duele todo, sobre todo entre los muslos y es suficiente para que vengan en tropel todos los álgidos recuerdos de la noche sobre que lo causó. Ya había despertado así, pero no lo resentía tanto como ahora.
Oliver y yo.
¡Mierda!
«Lo hicimos».
No puedo evitar reír con esa realización porque en parte fue bastante raro, pero no estuvo para nada mal. Eso me hace buscarlo. Miro a mi alrededor