Mundo ficciónIniciar sesiónLa duquesa pidió a una sirvienta que guiara a Zlatan hacia la biblioteca. La misma quedaba a una cuadra del castillo y consistía en una construcción rectangular de un solo piso, con ladrillos vistos y pulidos.
- Avísame cuando termine, lo espero afuera – le dijo la sirvienta.
- Muchas gracias – dijo Zlatan – puede entrar a leer, si gusta.
- Este… ¡No sé leer! – dijo la sirvienta, sintiéndose av







