Capítulo 20.
Narra Emily.
—Estas seguro de ello—. Esa voz hace que mi corazón de un brincó. —Suéltala no te lo vuelvo a repetir maldito imbécil—. Lo quita de encima y lo tira así estrellándolo contra la pared.
—¿Quién eres tú?
—Eso a ti que carajos te importa, te metiste con mi mujer y te voy a enseñar que con las mujeres ajenas nadie se debe meter y mucho menos con la mía —Me levanto y me coloco detrás de él. —Estas bien mi amor—. Asiento, mi corazón se alegra de escuchar esa palabra.
—Así que quieres prob