Mientras contemplaban el paisaje desde los asientos acolchonados del Mercedes, ingerían alimentos poco saludables. Gianluca había comprado todo el menú de un restaurante de comida chatarra para posteriormente emprender su viaje hacia la heladería más famosa de todo París, Berthillon.
Adeline no protestó en lo absoluto, después de todo siempre requería de algo dulce para finalizar con el almuerzo.
_ Cuando era un niño, solía frecuentar esta heladería con mi madre. _ Sonrió con melancolía al obs