Aquella tensión palpable se desvaneció cuando, Amelia, la nombró.
_ Querida, toca para nosotros. _ La instó amablemente la abuela de los Sonobe. Y es que la señora se había percatado de que sus otros dos nietos estaban frenéticos por los celos, al ver a Adeline convivir felizmente con su hermano menor. No lo soportaban y Amelia sabía muy bien que si no hacía algo al respecto, esos dos hombres se abalanzarían sobre Gianluca en cualquier momento.
Hasta Zafira, se encontraba furiosa al ver que en