- Violeta -
- Quiero sentirte mi amor - le ronroneo al oído - pero no aquí, llévame a otro lado, tú habitación. Quiero estar en tu cama -
Fue cuestión de segundos para que su sonrisa se ampliará y sin esperar más tiempo me quito las cadenas para luego ayudarme a levantarme y por fin, despues de más de media semana pudiera salir de ese oscuro sótano. Para mi mala suerte no me quito las esposas de las muñecas, pero espero poder distraerlo lo suficiente para tener más pocibilidades de escapar.
Fue