Mundo de ficçãoIniciar sessãoRose estaba en la habitación de los sirvientes poniendo a Caspian a dormir. El niño ya se había dormido profundamente, pero ella no se atrevió a moverse de su lado.
Con su mano agarrando con fuerza ese colgante, se ahogó en los pensamientos de su esposo, quien acababa de prometerle follarla hasta dejarla sin sentido hace un tiempo.







