Mundo ficciónIniciar sesiónPasaron los días pero ella no abandonó el santuario de la habitación de la criada. Había pasado tanto tiempo que no había visto los rayos del sol sobre ella o el viento helado de la noche. Quizás fuera mejor así.
Ella se quedaría allí cuidando a Caspian. Su hermano pequeño fue su única paz en todos estos días. Su suave







