24/ Planes. p2
—Dios mío, no sabes cuántos nervios tengo —Susurro, bajando del auto de Ángel y escuchando su risa ronca.
—Créeme cuando te digo que con ellos no debes tener problema alguno. Peor es si te tocaran los padres de Archer, ese mal no se lo deseo a nadie.
—¿Son malos? —Pregunto con temor.
—Depende. ¿Con sus dos hijos? Nah, son un amor; pero, los protegen demasiado, en extremo. Entonces, no suelen aprobar a cualquier mujer para ellos.
—Qué extremistas.
—Y sus hijos, unos pendejos. Amo a Archer, pero