—Me arrepiento de haberte puesto en esa situación. Qué horrible haber pensado que amabas a las mujeres con las que te ibas a casar, en estos momentos serías infeliz. No puedo imaginarlo, de solo hacerlo me dan nauseas. —Se lamenta mi madre y yo beso su mano, mirando a la nada, y recordando a cierta chica hermosa de ojos marrones y sonrisa arrolladora —. Pensábamos que ibas a vivir lo mismo que nosotros… ¿Recuerdas nuestra historia? —Mamá dio un suspiro soñador y papá sonrío.
Decidí levantarme e