—- Quédate ahí y no se te ocurra moverte — me ordenó Mario.
Mario abrió la puerta de su despacho entrando sin pedir permiso Aaron acercándose a donde yo me encontraba.
—- ¿Estás bien? — me pregunto Aaron
— Si muy bien, ¿que necesitas? —- pregunte rogando que me llevara con él y me sacara del despacho de Mario.
—- Solo queria saber si todo esta bien — contesto Aaron
—- ¿Que pensabas que le estaba haciendo? está a punto de ser mi cuñada y se tratarla como todo un caballero —- le contestó Mario.
—