Capítulo setenta y dos: La razón de seguir viva.
La última noticia no me la esperaba en absoluto, que Renata y Dilan se hayan casado, me resulta de película, recordar sus tediosas peleas; esos arranques e impulsos que ambos compartían.
No es de extrañar; ahora que lo pienso, que todo eso allá terminado en amor, para ser franca, son tal para cual, se complementan, y eso también me alegra, saber que todos ellos han triunfado me hace feliz.
Un folio separado de la carpeta llama mi atención, había estado tanto tiempo perdida en todos los demá