Capítulo seis: El café.
Después de pasar el fin de semana armándome de valor y buscando un plan que me ayudé a acercarme al grupo Puños me di por vencida, ya era lunes y no tenía nada, solo una cara de muerto viviente que ni yo misma aguantaba,
— Hola chicas, ¿cómo están? — salto a nuestro lado Luca, con tres cafés en las manos,
—Oh, por tu cara veo que horrible— aclaró mientras hacía ademanes de dolor,
—Toma; anda luego de un café, te sentirás mejor— nos pasó los vasos de café y se puso a tomar el suyo mientras